¿Música?.... ¡Las de mis Tiempos!
¿Como definir esa extraña sensación que nos provoca la mezcla de estruendos, fluídos invisibles y acordes melódicos que pueden llegar a conmovernos hasta sentir tristeza, alegría o nostalgia?. No concibo a la vida sin música; esos ruidos armoniosos son insuperables.Desde el inicio de la humanidad las tribus y culturas manifestaron sus dotes musicales de alguna u otra manera; algunos comunicándose con tambores y partes de animales, otros imitando sonidos de la naturaleza, otros por percusión corporal. La música es un bendito milagro.
Aun no se que diferencias podemos tener los hombres en el alma para escuchar canciones con letras y melodías tan opuestas unas a otras. Yo Jamás escucharía a Marilyn Manson ni a Sonia Morales, no cantaría ninguna huachafada de Susy Díaz ni de Monique Pardo, y sin embargo todos tienen sus seguidores, masoquistas o raros, curiosos o simples amantes de las diversas locuras musicales.
Los hombres nos caracterizamos por creer, por tener esperanzas y fantasías, nos aferramos muchas veces a utopías, por ello existen las novelas, los poemas románticos y las películas que nos envuelven en mundos ideales con finales tristes y felices. Y la música tiene mucho de esto sobre todo los boleros, mi gran debilidad.
Jamás supe por que mi primera canción interpretada con sentimiento fue una de Buddy Richards “Amor por ti” a mis cortos 2 años de edad; mi madre y mis hermanos me cuentan que la cantaba con los ojos cerrados y con mucha pasión, siendo objeto de cariñosas burlas y caricias.
A los 7 años, gracias a mis padres y hermanos, ya sabía todos los boleros cantineros de José Feliciano e Iván Cruz; las maravillosas “La Hiedra” de Los Panchos y “Contigo a la distancia” de Los Tres Ases; las majestuosas voces de Roberto Ledesma y Tito Rodríguez en “Aquel Señor” y “llanto de luna”; la alegría de Daniel Santos y Rolando la Serie en “Quien será” y “Lágrimas Negras”; la potencia de Benny Moore en “Mata ciguaraya”; las escuché todos los días de mi infancia de 6 a 8 pm en “La hora Del bolero” del gran Leo Ramírez, por radio “Vamisa Unión”.
La capacidad de síntesis de los autores musicales es admirable. Resumir los sentimientos, decepciones y alegrías en tan pocas frases es de privilegiados.
Relaciono muchas etapas de mi vida con alguna canción: al escuchar el vals “contigo Perú” del sambo Cavero me vienen imágenes del dictador Morales Bermúdez junto a Chumpitaz y Meléndez gritando a todo pulmón nuestro Himno Nacional por nuestra clasificación a Argentina 78, la escucho y aún me emociono hasta las lágrimas. Ese estribillo que todo el Perú se sabe de memoria “Manos morenas gloriosas se elevan y punto…” me recuerda las emocionantes batallas deportivas de nuestras grandes voleibolistas en las jornadas épicas del mundial del 82 en Lima y las olimpiadas de Seúl 88 ( la de las grandes amanecidas familiares, ¡Si! ¡Toda la familia despierta!). Ni que hablar del “Perú Campeón” casi un segundo himno nacional; hasta la ridícula canción “chino, chino chino chino” me recuerda con rabia ese infame y corrupto gobierno.
Ahora, gracias a la influencia de mi hermano Carlos, apasionado musicólogo empírico y quizás también a la madurez y mejor interpretación de los sonidos, prefiero escuchar un buen latín jazz de Cal Tjader en vez de una salsa de Marc Anthony; un solo de piano de Michel Camilo en vez de la guitarra estrepitosa y alocada del Tri de México; una buena rumba cubana de la vieja trova en vez de una salsa achorada de Héctor Lavoe; la maravillosa batería de Tito Puente en vez de las ridículas tumbas de alguna salsa cubana actual; un maravilloso y relajante bolero de Tito Rodríguez y Roberto Ledesma en vez de una desafinada canción romántica de Gian Marco; Una balada maravillosa del gran José José en vez de una falsa y exagerada canción lacrimógena de Cristian Castro.
Ocasionalmente en los cumpleaños de los patas, previos brindis exagerados, cantamos con pasión y sentimiento todo lo que se pueda y nos convertimos en Luis Migueles en decadencia, José Joses roncos y los peores Camilo Sestos de la historia. Cantamos con horrorosas voces pero somos felices.
Si algún día Dios me da la dicha, he hecho algunos cambios en los planes tradicionales: En la noche de bodas no bailaré el clásico y aburrido Danubio azul sino “Luiza” interpretada por Michel Camilo; repetiré y rumbearé sin descanso “Maria Cervantes” del gran Tito Puente y como epilogo glorioso e inolvidable de mi loca imaginación nupcial, inmortalizaré el momento cantando a la aún inexistente amor de mi vida “Como fue” de Benny Moore. ¿Qué más pediría aquel día?, solo muchísima y buena música.
Siempre escuche a los señores de antaño repetir una y otra vez la frase trillada: ¿Música? ¡La de mis tiempos! y en verdad después de escuchar hoy en día a Daddy Yanky, RBD y Aventura soy uno de los defensores acérrimos de aquella aseveración trillada tan precisa y veraz ¡Música la de sus Tiempos!.
en primer lugar: era bady rogers el que cantaba "amor por ti" ,en segudo lugar: debes saber tambien que la musica fue creada para DIOS para alabarle ,es por eso la hermosura de la musica,y en tercer lugar:esos eran mis tiempos no los tuyos ,aaajajajaaj
ResponderEliminarLa musica simplemente nos transporta, gracias por este blog, una vez más estoy convencida de que eres un talento en potencia, me hicistes recordar aquelals canciones q al igual q tú escuche aún de pequeña...pero lo q si creo es q te olvidastes de nuestro rock...nuestra etapa colegial, asi q creo q te tienes q reinvidicarte escribiendo algo para tus amigos del cole jajaja, seria excelente q escribas algo de aquellos tiempos, ...de tus amigos, tus hermanos, de 11 años compartidos con tu gente de infancia, ya q tambien hemos sido y somos parte de tu vida. .... y para termianr creo en lo q dice tu hermano, la musica fue hecha apra agradar al Señor, ojala pronto escuches algod e musica cristiana tambien por q te dire q no son nada aburridas y al contrario renuevan el alma, besitos y bendiciones amiguito. tu amiga Doris
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