Personajes Entrañables

Durante las etapas de nuestras vidas llegamos a conocer gente de diferentes niveles sociales, culturales e intelectuales; entrañables sujetos que guardamos en el recuerdo, algunos con cariño otros con cierta antipatía.
Nunca faltará por ejemplo los llamados lornas, aquella minoría marginada y humillada durante la infancia y adolescencia, sometidos a las bromas insultos y apodos más pesados y crueles, pero que al final llegaron a obtener un título universitario y se convirtieron en grandes profesionales. Reconozco haber tenido cierta afinidad y estima protectora con ellos, ganándome casi siempre broncas por salir en su defensa.
Dentro de esta minoría también estaban los clásicos chancones que asistían al colegio perfectamente uniformados y aseados, jamás con el cabello largo, los zapatos bien lustrados con betún Nugget, con cuadernos bien forrados con Vinifan y la lonchera con watts, galletas de vainilla Field y panes con jamonada para el recreo que compartían con su compañero de carpeta. Todos los años luchaban por los primeros puestos de su salón y se molestaban cuando el profesor de cualquier curso les ponía por nota 15 pues el equivocado era el maestro y no ellos.
Nunca faltará por ejemplo los llamados lornas, aquella minoría marginada y humillada durante la infancia y adolescencia, sometidos a las bromas insultos y apodos más pesados y crueles, pero que al final llegaron a obtener un título universitario y se convirtieron en grandes profesionales. Reconozco haber tenido cierta afinidad y estima protectora con ellos, ganándome casi siempre broncas por salir en su defensa.
Dentro de esta minoría también estaban los clásicos chancones que asistían al colegio perfectamente uniformados y aseados, jamás con el cabello largo, los zapatos bien lustrados con betún Nugget, con cuadernos bien forrados con Vinifan y la lonchera con watts, galletas de vainilla Field y panes con jamonada para el recreo que compartían con su compañero de carpeta. Todos los años luchaban por los primeros puestos de su salón y se molestaban cuando el profesor de cualquier curso les ponía por nota 15 pues el equivocado era el maestro y no ellos.
El barrio no seria lo mismo sin los palomillas, esos que peloteaban en las pistas y rompían las lunas de de la señora más renegona del barrio; esos mismos que te asaltaban literalmente todas las canicas apostadas en las bolitas, bailaban el trompo mejor que nadie y armaban las mejores cometas en épocas de fuerte viento con caña o sacuara traída de las chacras cercanas, además jugaban lingo, bata, los siete pecados y canga mejor que nadie. Eran los abanderados de la cuadra en los campeonato de fulbito inter-cuadras apoyados por las familias del vecindario. Maravillosa etapa.
Por supuesto nunca faltara el fanfarrón, aquel que conoció al presidente de la república y le dio algunos consejos para gobernar, que dio placer en una sola noche a 8 mujeres diferentes y desmayó a 2 por su extraordinaria potencia sexual, aquel que las mujeres lo invitan a salir con todo pagado, etc. Inigualables los queridos mentirosos.
Al que nunca soporté ni lo haré es al odioso sabelotodo, aquel que domina toda la problemática nacional y que jamás dio ninguna solución, aquel que se computa una luminaria y vota por el peor de los candidatos, aquel que cree correctas todas sus tontas ideas equivocados. Esos habladores al final quedan en eso, en saberlo todo y no hacer nada.
Mención no menos importante para los trompeadores, los galanes, los aburridos, los engreídos y los idiotas que nunca faltaran.
Estos personajes maravillosos enriquecieron nuestra vida, son gente entrañable que recordaremos por siempre en el lugar donde estemos.
pero cual de todos los huchafos eres tu?? ahhh todos,aajajajaj
ResponderEliminarCreo q identifique a más de uno aqui jajaja.......Nuestro querido amigo Libro ..cambia de pagina, jajajaja o Nari se me vino a la memoria más rapido q nadie!! jaajja besitos amiguito. DAA
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